Mostrando entradas con la etiqueta Charles Bukowski. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Bukowski. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de agosto de 2014

Charles Bukowski (2)


Vivimos en un Mundo
Donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día
Donde pintar un grafiti es un delito, y matar un toro es un arte.
Donde la forma de vestir, se valora más que la de pensar.
Donde la pizza llega más rápida que la policía
Donde los animales son mejores amigos que las personas
Y donde no se intentan solucionar los problemas, sino convivir con ellos.


liquidé una última y cansina cerveza, con la luz apagada, me fui a la cama, me desnudé, me metí allí mientras abajo en los patios ferroviarios ellos andaban entre las vías eligiendo vagones, sitios, destinos anhelados: poblaciones mejores, tiempos mejores, mejor amor, mejor suerte, mejor algo. nunca lo encontrarían, nunca dejarían de buscar. me dormí.

Escritos de un viejo indecente

Y el tiempo pasaba como la mierda río abajo.

El tráfico de las primeras horas de la noche comenzaba a llenar de coches las avenidas. El sol se estaba poniendo a sus espaldas. Harry observó a los conductores de los coches. Parecían desgraciados. El mundo era desgraciado. La gente estaba en la oscuridad. La gente estaba aterrada y desilusionada. La gente había caído en las trampas. La gente estaba desesperada y a al defensiva. Se sentían como si estuvieran malgastando sus vidas. Y tenían razón. 

La vida de un vagabundo

... por primera vez me di cuenta de que todo lo que era PROPIEDAD DE ALGUIEN tenía un CIERRE. todo estaba cerrado. una lección para ladrones y locos, Norteamérica la bella.

Escritos de un viejo indecente 


Dibujo de Charles Bukowski

Mi problema era salir de la cama. Me fastidiaba salir de la cama, siempre. Solía decir a la gente: "Los mayores inventos del hombre son la cama y la bomba atómica: la primera te aísla y la segunda te ayuda a escapar". Me tomaban por loco. Juegos de niños, eso es todo lo que hace la gente, juegos de niños. Van del coño a la tumba sin que les roce siquiera el horror de la vida. Sí, me fastidiaba levantarme de la cama por la mañana. Esto significa empezar la vida de nuevo y después de estar en la cama toda la noche has creado un tipo de intimidad a la que es muy difícil renunciar. Yo siempre fui un solitario. Perdona, supongo que lo que me pasa es que estoy desquiciado, pero, quiero decir, salvo por lo de echar un polvete de vez en cuando, no me importaría que todos los habitantes del mundo se muriesen. Sí, sé que no es agradable. Pero yo me pondría tan contento como un caracol; después de todo fue la gente la que me hizo desgraciado.

Escritos de un viejo indecente

Me pregunto cuál será el sitio para todos aquellos que no queremos ser nada, que no aspiramos a nada, que simplemente nos queremos quitar de en medio de la masa, que abrimos la boca lo menos posible y que de vez en cuando escupimos al papel toda la mierda que llevamos dentro. ¿Dónde estará ese sitio?

Charles Bukowski



domingo, 26 de agosto de 2007

Charles Bukowski



Yo solo soy alcohólico que se hizo escritor para poder quedarme en la cama hasta mediodía.

Mujeres

Todo el mundo en América se entrompa por todas las esquinas.

Un favor a mi amigo Don

El trabajo estaba hartándome. Seis años y no tenía un céntimo en el banco. Así es como te enganchan... te dan sólo lo justo para que sigas vivo, pero nunca te dan lo suficiente para que puedas enviarlo todo a hacer puñetas.

El enamorado de los ascensores

Soy muy cauto en eso de amar la vida, porque si comienzo a amarla, puede burlarse de mí. Así que voy con mucho cuidado. Sigo observándolo todo.

Lo que más me gusta es rascarme los sobacos

Pero no puedo dejar de pensar en los años en habitaciones solitarias, cuando las únicas personas que llamaban a mi puerta eran las caseras pidiendo el alquiler atrasado, o el F.B.I. Yo vivía con ratas y ratones y vino, y mi sangre se derramaba por las paredes en un mundo que no podía entender ni todavía puedo. Más que vivir, me moría de hambre; corría enloquecido entre mis propios pensamientos y me escondía. Cerraba todas las persianas y miraba fijamente al techo. Cuando salía, era para irme a algún bar, donde mendigaba algún trago, hacía recados y era golpeado en callejones por hombres seguros y bien alimentados. Pasé años sin mujeres, vivía de mantequilla de cacahuete y robaba pan y patatas cocidas. Era el imbécil, el bobo, el idiota. Quería escribir, pero la máquina estaba siempre jodida. Me rendía y bebía...

Esto es lo que mató a Dylan Thomas

Soy indiferente a la destrucción de la raza humana, me da exactamente igual. Si barrieran de la tierra a toda la humanidad, no se perdería nada.


Entrevista